Sobre mí

Me llamo Marie Isabelle pero todos me dicen Isa (es más fácil y corto), y acá te voy a contar un poco sobre mí.

Recuerdo que de niña en el colegio (ubicado en una pequeña ciudad en la región de Lorena, Francia), estuve en varios talleres donde en uno de ellos y el que más me llamó la atención, fue teñir telas de seda con tintes y sal.

Cuando nos vinimos a Chile con mi familia ya en el año 1992, en el colegio me enseñaron a tejer a palillos (agujas) y crochet (ganchillo), técnicas que nunca me gustaron ya que la profesora te obligaba a realizar un ajuar para un recién nacido (cosa que me parecía muy extraña para la edad que tenía). En estos años, me pasaba las tardes realizando mezclas de colores y pintando con acuarelas.

Años después y por propia iniciativa, me aventuré a comprar mis primeros hilados y practicar tejiendo bufandas para luego seguir con sweaters pequeños con patrones que yo misma inventaba (los cuales muuuchos años después usó mi hija). También realicé varios granny square que nunca terminaron como parte de proyectos.

En 2012 descubrí el mundo de Ravelry (con patrones y tallas muy distintos a los actuales), pero donde descubrí un lugar donde podía aventurarme además del mundo de las revistas impresas que existían, y desde entonces y hasta ahora no he dejado de tejer (y no solo con palillos o crochet si no que también en telar).

Tanto me gustaba el mundo del tejido, crochet e hilados (para mí siempre fue el paraíso entrar a una tienda de hilados), que en 2016 fui a Valle Sagrado, Cusco para aprender las técnicas de teñido con tintes naturales, cosa que seguí aprendiendo con varios talleres y años posteriores. 


Pero ya en pandemia se me hizo muy difícil conseguir algunos tintes como la cochinilla y el índigo (proveniente de la indigofera tinctoria) y comencé a aprender sobre los tintes ácidos, mundo que me encantó al poder crear speckels (o puntos de colores) bien definidos y desde ese mundo aún estoy sumergida.

Cree Flor de Oveja como un espacio para poner a disposición de tejedoras/es, hilados de alta gama y así también, poder seguir desarrollando y mostrando mi capacidad creativa basada en los tintes naturales (la palabra "Flor" viene desde la tintura con tintes naturales y "Oveja" porque quería un nombre que se asociara a los hilados de distintas ovejas... y como anécdota... cuando ya tenía la marca registrada y me había lanzado a vender mis hilados me di cuenta escuchando los comentarios de algunas personas que me iban conociendo, que "Flor de" se refiere a algo bueno (espero!) en Chile y/o en la lengua español... cosas que pasan chérie!)


Cada base que traigo desde América del Sur o Europa, la selecciono especialmente por mi y la pruebo al teñirla y tejerla, para que cumplan con estándares que yo misma he fijado, tanto en suavidad, torsión y durabilidad (y sobre todo soy anti motas!). El proceso de teñido lo realizo en pequeños lotes (y por ello es que tengo pocas madejas de cada color), y en cada tintura mezclo tintes ácidos no tóxicos que importo especialmente para esto y junto con el ácido cítrico alimentario, fijo el color. Además, en cada proceso, reutilizo el agua del tintado por lo que cada lote puede ser ligeramente distinto aunque tengan el mismo nombre del color... y por si fuera poco, también me doy la libertad de crear y experimentar nuevos colores originales y especiales donde no sigo una receta... ¡y donde me la paso genial!



Así que ya sabes un poco más de mí, y te invito a inspirarte con mis hilados y colores para crear hermosas prendas que sé que perdurarán por mucho tiempo.

Un abrazo fuerte.
Isa de Flor de Oveja